El lila y el morado fueron protagonistas de la gala de los Oscar, específicamente en el rostro de Olivia Culpo.
Read MoreCombinaciones atípicas y el arte de vestirse de acuerdo a su estado de ánimo
Ayer fue uno de esos días en que quería vestirme como no lo había hecho en mucho tiempo. Saqué del clóset varias piezas de antaño que tenían semanas sin ver la luz del sol y salí a hacer súper como cualquier mortal. La relajación de la época de Carnaval en la ciudad me hace tomarme todo el tiempo del mundo para vestirme, y por ende, salirme un poco del cascarón.
Me refiero a esa urgencia que le entra uno de ponerse ese corsé que le hizo su abuela a su madre (caso de la vida real), con unos jeans a la cintura y un coverup bordado que es fabuloso y versátil. Y así vestida me fui a buscar la leche y los huevos, literalmente. Que bien se sintió dejar a un lado el uniforme que uno se autoimpone para estas ocasiones, en mi caso el summer fresh dress, para darle rienda suelta a la creatividad y a la moda. Ahora que trabajo en televisión me toca salir con mi lado más comercial en la pantalla, pero sin lugar a duda en mi día a día y aquí, en So Hot, So Me, siempre tendré mi pequeño espacio para ponerme lo que me de la gana. Muchas veces no le damos a esta acción el valor que se merece. Que afortunadas somos de poder ser libres de expresarnos al vestir, de hacer lo que nos da la gana.
En fin, con este editorial les presento mi look desenfadado de domingo, cómodo y ultra favorecedor a las curvas.
¿Qué les parece?
xx
Alex
Entre princesas y damas
Este fin de semana se celebra en mi país una fiesta considerada la más importante del local: El carnaval. Así como significa todo para una ciudad como Barranquilla, en Panamá el panameño se encuentra con su esencia durante cuatro días de desenfreno y locura.
Pensando en cómo el concepto de "reina", y por consiguiente de "princesa", se ha arraigado en el vocabulario panameño, me acordé de este bello y al mismo tiempo sexy vestido que tengo en mi armario. En Panamá la estética femenina está muy marcada, lo que hace que le pongamos etiquetas a todo. Esto significa A y aquello es B, sin excepciones. El tul es una tela que ha sufrido de esto, hace pensar rápidamente en una princesa, sin embargo, hay maneras de salir de ese estereotipo.
Decidí ponerme mi vestido de "princesa" con una camisa blanca abotonada para quitarle la formalidad, un experimento que funcionó y que se que a muchos les costará un poco digerir.
Usar esta técnica con una camisa o un suéter blanco es fabuloso para darle un aire más relajado a un vestido, que en mi país y en muchos más, es considerado de "princesa"
¿Que les parece?
xx
alex
